lunes, 10 de octubre de 2011

“Lo mejor está aún por llegar”

¡Feliz inicio de semana para todas!

Me encantaría empezar el día de hoy comentándoles que he agregado dentro del blog un espacio para invitarlas a que me manden sus escritos,  pensamientos, anécdotas o simplemente algún comentario que quieran hacer sobre algún tema que les interese y que por algún motivo no se han  hemos atrevido a decir.

Este es un espacio que desde un principio fue creado para compartir y enriquecernos de las opiniones de todas.

¿Por qué se me ocurrió?  Pues porque cada vez que platico con alguien o que entro al Facebook me encuentro con algunas frases, pensamientos y opiniones que son muy interesantes y que me hacen ver que habemos muchas con la inquietud de transmitir lo que podría ayudar a que juntos vayamos construyendo un mundo mejor.

Lo único que les voy a pedir es que quién se anime a mandarme sus escritos lo haga de manera respetuosa y en pro de los  demás.

Desgraciadamente el riesgo de abrir espacios de opinión es cuando no toda la gente lo hace para ayudar y este es un espacio para construir.

La idea es ir formando una red de personas que nos atrevamos a poner en papel lo que pensamos que podría ayudar a alguien más sobre todo en estos momentos de devaluación social que estamos viviendo.

Nuestros hijos nos necesitan, pero nos necesitan seguros, informados, con capacidad de decisión, con proyectos de vida positivos, asertivos y firmes para transmitirles una seguridad que los ayude a salir adelante a pesar del mundo que los rodea.

Que sean capaces de decidir en base a los valores, que su autoestima no sea ni baja ni muy alta, solo lo suficientemente saludable para salir avantes de  cualquier situación, aún si nosotros no estamos junto a ellos en esos momentos.

Cuando leí un artículo sobre Leopoldo Labastida, hablando de que a él no le importaba qué mundo le dejaría a sus hijos, sino qué hijos le tendríamos que dejar al mundo, comprendí que tiene razón. Hay muchas cosas que no dependen de nosotros y que no dependerán nunca, pase lo que pase, pero mientras tengamos en nuestras manos la responsabilidad de formar hombres y mujeres de bien, responsables y seguros, deberemos afrontar ese deber y hacerlo lo mejor posible.

Es momento de unirnos como sociedad, como padres, pero sobre todo, como seres humanos unidos por un solo objetivo común, dejar una huella positiva en nuestro paso por este mundo que nos lleve a ser felices y hacer felices a los demás.

Por hoy me despido esperando se animen a escribir.

Los dejo con algunos consejos de Regina Brett, sobreviviente de cáncer de mama, escritora y comentarista de programas de radio en Cleveland, Ohio y que escribió cuando cumplió 50 años:

  •      La vida no es justa pero aún así es buena.
  •     Todo lo que verdaderamente importa al final es que hayas amado.
  •     Lo mejor está aún por llegar.
  •     La vida no está envuelta con un moño, pero sigue siendo un regalo.



¡Que tengan una excelente semana!


jueves, 6 de octubre de 2011

“Cuando los papás sentimos CULPA”

¡WOW, ya es jueves! No lo puedo creer, qué rápido se va la semana y con ella…la vida. Por eso debemos vivir con intensidad cada minuto, disfrutando al máximo.

El día de hoy quiero tocar un tema que me gusta mucho porque es complejo, pero muy común. Y es la CULPA que muchas veces sentimos los papás en cuanto a lo que estamos haciendo con nuestros hijos,  sentimiento que  traducimos muchas veces en remordimiento, y cuya reacción ante ella es la complacencia, la permisividad o lo que es peor, la indiferencia y que el tiempo lo cure todo.

Sentir culpa o miedo cuando somos padres es normal, tenemos en nuestras manos la vida de un ser humano y esa es una responsabilidad enorme.

Pero, ¿en qué momento empezamos a sentir esto?

La respuesta es sencilla, desde el principio…cuando los padres se asoman a la cuna de su hijo recién nacido, sus ojos son toda ilusión. Ven en aquel niño un horizonte amplio de posibilidades. Es una promesa abierta al futuro.

Consciente o inconscientemente se forjan ilusiones...

Pero a medida que el niño va creciendo y manifestándose, el horizonte se va estrechando. Los padres observan detalles, por lo que  sin formularlo mentalmente y sin decirlo con palabras, se empieza a pensar que aquel niño no es tan listo, ni tan simpático, ni tan agradable o tan fuerte como se había soñado.

 Es en ese momento cuando se cuela por debajo de la puerta el peligroso sentimiento de la desilusión y el miedo ante lo que se supone que debemos hacer y lo que se espera de nosotros.

El miedo es un aspecto normal y útil de la vida (ya que nos señala lo que es peligroso).

Se vuelve negativo cuando los padres sólo reaccionan desde el miedo, y olvidan virtudes como la confianza y la posibilidad de disfrutar de la vida, dejando de pensar y percibir y tan sólo reaccionando automáticamente con angustia ante la personalidad propia  de los hijos.

¡Aceptar a los hijos requiere un inmenso coraje!

Se vale tener ilusiones en cuanto a ellos; se vale tener un proyecto de vida para ellos y por el cual los vamos a guiar mientras nos necesiten para caminar. Lo que no se vale es que todo eso lo hagamos como una proyección sólo nuestra, sin tomarlos en cuenta a ellos.

Tener una ilusión sana por los hijos se fundamenta en aceptar a nuestros hijos como son. Esto es una tarea de todos los días, de todas las horas, una lección que no se aprende de una vez y que supone mucha voluntad y carácter por parte de los padres.

Todo niño, todo ser humano, posee la capacidad de ser persona feliz. ¿No somos nosotros mismos quienes se  lo estamos impidiendo con la excesiva ilusión? No debemos tener modelos equivocados resultantes del medio que nos rodea en la actualidad, modelos prefabricados por los medios de comunicación o por la generalidad de la sociedad que fácilmente nos puedan llevar a la desilusión y les pueda impedir a nuestros hijos el crecimiento hacia la madurez.

Una de las claves del éxito personal es la actitud positiva con la cual las personas enfrentan las diferentes situaciones en la vida.

¡Por eso es tan importante que nuestros hijos tengan experiencias de éxito!

Debemos ayudar a nuestros hijos a descubrir sus fortalezas y habilidades únicas, enfocándolos en ellas en vez de destacar sus áreas débiles.

Y así, paso a pasito, combinando nuestra experiencia de vida, el  proyecto que tenemos para ellos, su propia personalidad y las circunstancias que lo rodean, iremos adquiriendo las armas que necesitamos para enseñarlos a enfrentarse a la vida y podremos acompañarlos en ese camino para tenderles la mano cuando nos necesiten.

No vamos a dejar de sentir culpa o miedo por momentos pero cuando los veamos ir disfrutando sus pequeñas o grandes experiencias de éxito encontraremos las fuerzas para superar esos sentimientos por un día más.

¡Ánimo papás, no le teman a sus sentimientos, solo EDUQUEN CON LA RAZÓN, USANDO SU CORAZÓN!

Nos vemos….pronto!!!

viernes, 30 de septiembre de 2011

Una probadita sobre la Equidad de Género!!!!!

Heme de nuevo aquí!!!

Si, ya sé que las tenía un poco abandonadas pero he tenido una semana un poco complicada y por otro lado estas hormonas que no me dejan en paz, pero ya estoy de vuelta y espero que ahora sí nada me haga detener de nuevo.

Quiero contarles que ayer  fui a dar una conferencia a la Universidad Veracruzana sobre Equidad de Género y estoy feliz con el resultado.

Los muchachos se mostraron muy interesados en el tema, estuvieron atentos y respetuosos, así como los catedráticos que asistieron, quienes me hicieron comentarios muy satisfactorios. Y lo agradezco mucho porque  es un tema que me apasiona y me da la oportunidad de invitar al reflexión sobre lo que para mí es realmente la Equidad de Género que, muy lejos de lo que se pudiera pensar, no es ir en contra de los hombres ni querer ser igual a ellos sino hacer conciencia de que las mujeres estamos aquí para compartir un mundo que también se creó para nosotras.

Ahora si algún hombre lo olvida… con mucho gusto se lo recordamos.

Vivir en Equidad de Género tiene que ver con la autoestima, la identidad, la aceptación de nuestros orígenes y de nosotros mismos.

La verdadera equidad de género va acompañada de una actitud de afrontar la vida que conlleve el coraje de asumirla.

Es ir un paso adelante del machismo y el feminismo, para valorar al ser humano como tal, con todo lo que es, dentro de un marco de respeto hacia sí mismo y hacia los demás.

Por eso una mujer empoderada no tiene problema para elegir lo que quiere de la vida y, cualquiera que sea la decisión que tome, la disfruta convencida de que  fue la mejor sin importar la opinión de los demás.

Ser profesionista, ama de casa, empresaria, mamá, empleada, esposa, jefa o subordinada, que más da, lo importante es haber tomado tu propia decisión y disfrutarlo.

Como dice un pensamiento de Germán Dehesa sobre las mujeres:

“…precisamente por esto repito una vez tras otra que, en éste momento de la historia, a los hombres lo que nos corresponde es pactar con las mujeres una rendición honrosa, antes de que literalmente se nos venga el mundo encima”.

“…habrá que festejar el advenimiento de una mujer a la que no le interesa ser esclava, sino que ha preferido ‘ser’ y esto implica cultura, mundo, audacia, proyecto de vida y total ausencia de temor a la soledad”.

Y así con un poco de humor como era su estilo particular, el mensaje es y siempre será que para ser feliz se necesita autoestima, actitud y coraje, mucho coraje hacer de cada día, el mejor…a pesar de todo.

Y termino con una frase de Eleanor Roosevelt que realmente ha marcado mi vida:

“Nadie puede hacernos sentir inferiores sin nuestro consentimiento”.

Nos leemos el lunes, prometido :)





miércoles, 21 de septiembre de 2011

Día Internacional de la Paz

Hola a todas, ya las extrañaba!!!

Parece mentira, pero no había podido entrar al blog y mucho menos escribir, a veces tenemos  un plan y la vida decide tener algo diferente.

Pero bueno, entrando en el tema, hoy es el “Día Internacional de la Paz”, que curioso no?
Realmente yo no recuerdo haber celebrado nunca un “Día de la Paz” ni haber escuchado que lo promovieran tanto en los medios como este.

Justo ahora que lo que menos tenemos, por lo menos aquí en Veracruz, es precisamente PAZ.

 Alguna vez leí que “Las guerras  ocurren por nobles razones: la seguridad, la dignidad nacional, la democracia, la libertad, el orden, el mandato de la civilización o la voluntad de Dios”.

 La realidad es que nadie tiene la honestidad y el coraje de confesar que estamos tan lejos de los valores,  y nos hemos perdido tanto, que no tenemos otro medio para arreglar nuestros problemas que destruyendo a los demás.

¡Cuidado! Lo que vemos en las calles es sólo el resultado de una vida destruida que pudo haber sido diferente.

¿Cómo estamos viviendo la nuestra?

Efectivamente, todos somos libres, lo malo es que hemos olvidado que libertad no es hacer lo que se quiere sino lo que se debe.

La paz se construye día a día con buenas intenciones, pero por sobre todo con buenas acciones hacia los demás quienquiera que sean.
Y de reflexión una frase que me encantó:
“Sencillamente el hombre ha de fijar un final para la guerra, si no, la guerra fijará un final para el hombre, pero para eso no basta un 21 de septiembre, pues si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor”. (Eidis Caballero López)

viernes, 16 de septiembre de 2011

“En estas Fiestas no las olvidemos a ellas”

Hola amigas:

Todos sabemos que nuestro querido México es un país con una cultura que se distingue, entre muchas otras cosas, por el gusto de “celebrar”. Es por esto que las Fiestas Patrias de este 2011 no pueden ser la excepción, a pesar de la crisis emocional que estamos viviendo por la inseguridad.

         Curiosamente, la lucha por la Independencia y la Revolución son  dos movimientos reconocidos y recordados por sus valiosos hombres dispuestos a dar la vida, con coraje y sin temor, por una causa justa. Pero, y ¿las mujeres? ¡Ah!, perdón, sí, ahí está Doña Josefa,  una de muy pocas mujeres mencionadas en la Independencia; y claro, las “Adelitas” de la Revolución. Pero, qué pasa con tantas otras, como Leona Vicario, Altagracia Mercado, María Soto la Marina o las revolucionarias Margarita Ortega, Ángela Ramírez o Lucrecia O. Toriz, entre muchas más, quienes con sus propias vidas defendieron a batallones completos. Y qué decir de La Güera Rodríguez, mujer víctima de  violencia física por parte de su marido que, al morir él, dedico su vida por el movimiento en el que creía  y que aprovechaba su  fácil entrada a los grandes salones para mandar noticias o las estrategias que iba a realizar el  Ejército Realista contra los Insurgentes.

         ¿Dónde y cómo murieron, las fusilaron? ¿Las sometieron a juicio? ¿Dónde se encuentran sus restos? No lo sé, y que pena me da confesarlo, no lo sé. ¿Será acaso ese el destino escrito de las mujeres? ¿Luchar, luchar y luchar de la mano con ellos para que nadie las recuerde?

         Me parece que éste es un buen momento para marcar la diferencia. Las mujeres no queremos estar de “moda”, simplemente queremos “estar”, queremos seguir luchando como lo ha sido siempre, pero con la pequeña diferencia de  ser recordadas “para siempre”.

         Celebremos pues nuestras Fiestas Patrias, y brindemos como se lo merecen, con un tributo de respeto a todos esos hombres, pero también a esas grandes mujeres, las otras, las segregadas, las anónimas. Aquellas a quienes la historia aún no ha rendido justicia y que marcaron el destino de este gran país.

Espero que pasen un feliz viernes!!!!!!

lunes, 12 de septiembre de 2011

Una semana más!!!!!!!!

Buenos días!!!

Empezando una nueva semana llenos de energía, ilusiones, pero sobre todo con la esperanza de que esta semana, como cada una que empieza, sea mejor que la anterior.

Porque así es la vida, un camino hacia adelante.

Hoy quiero confesarles algo, cuando comencé a escribir este blog lo hice con mucha ilusión pero con algo de incertidumbre porque no tenía idea de si alguien lo iba a leer o si sería capaz de escribir todo lo que quiero transmitir, pero hoy me siento feliz de ver que sí hay quién lo lee y sus comentarios por aquí, por el facebook  y por el correo me dan nuevos bríos para seguir compartiendo lo que me ha llevado tantos años aprender.

Qué gran oportunidad nos da la vida, primero de vivirla, después de darnos cuenta que la estamos viviendo y después de acompañar a otros que vienen un poco atrás de nosotros (entiéndase más jóvenes) para tal vez lograr que su camino sea un poco más claro y menos complicado.

Estoy consciente de que cada quien debe escribir su propia historia, pero cuando escuchas que a otros les ha pasado lo mismo que te está pasando a ti, nos sentimos acompañados y eso, en estos tiempos de tanta indiferencia, es un regalo que se debe agradecer. Yo, lo agradezco!!!

Seguiremos hablando de los hijos pero no puedo, ni quiero desatender nuestro papel como mujer, porque ante todo somos eso, mujeres.

Algunas somos madres, o parejas, o solteras,  o empresarias, otras amas de casa,  o estudiantes y otras todo al mismo tiempo, pero al final, todas, somos mujeres.

Por eso es tan importante que estemos bien, que nos sintamos bien, que actuemos bien y vivamos bien. Así que manos a la obra con nuestra vida y dejémonos acompañar.

Uffff!!! Creo que esta semana va a estar muy intensa porque amanecí con muchas ganas de vivirla, así que si me quieren acompañar, nos leemos mañana!!!




viernes, 9 de septiembre de 2011

!!!Los abuelos!!!!!

Ya  es viernes otra vez!!!

Y como dicen por allí…hoy toca.

 Si, hoy toca hablar de las abuelas y abuelos, por si hay alguno que al que le guste visitar este blog.

Recordarán que la semana pasada hablamos de lo maravilloso que es para los niños poder compartir momentos con sus abuelos, sus enseñanzas y experiencias, las aventuras y esas pláticas sobre temas que, por alguna extraña razón, siempre son interesantes para los chicos y que los hacen poner atención por periodos que nosotros poco hemos podido conseguir.

Pero qué decir de nosotros los padres, cuantos realmente valoramos ese tiempo, esas charlas, esas aventuras que nuestros hijos viven con ellos, cuántos podemos decir que propiciamos esos momentos por lo que significan y cuantos otros lo hacemos, porque así me los cuidan mientras yo hago mis cosas, o mientras voy al trabajo o al cine.

Créanme hay una gran diferencia.

A los abuelos no sólo son los nietos quienes tienen que disfrutarlos, también nosotros.

Pero parece que con los años hemos perdido nuestra capacidad de asombro o simplemente no tenemos tiempo para observar y sentir.

Cuánto aprenderíamos si por tan solo un instante observáramos a nuestros hijos cuando están con sus abuelos; podríamos descubrir esa faceta de nuestros padres que con el pasar de los años y la rutian de la vida diaria no tuvimos la oportunidad de ver, los veríamos disfrutar como transmiten sus enseñanzas, escucharíamos anécdotas que quizá nunca supimos que habían pasado y, sobre todo, nos divertiríamos tanto haciendo cosas que cuando éramos pequeños nunca nos dieron permiso de hacer.

Sí, creo que ser abuelo es algo maravilloso para los nietos  y para los papás de los nietos.

Doy gracias a Dios porque mis hijos tienen la oportunidad de tenerlos.

Y de la bisabuela…de ella hablaremos la próxima vez porque esa…esa es otra historia.

Buen fin de semana!!!